Lo que sigo recordando
Martha Quéliz, la editora de La Vida, es una asesora de ideas para esta columna. Ayer me pidió que hablara de cómo se conmemoraba la Semana Santa cuando éramos niñas.
Recordé que había escrito sobre el tema y me di cuenta, cuando traté de hacer algo distinto, que sólo repetiría lo mismo con nuevas palabras porque los recuerdo, cuando son verdaderos, no se hacen ni más grandes ni más pequeños.
Así que rescato el escrito que describe cómo era la Semana Santa de mi niñez que, supongo, coincidirá con los recuerdos de muchos otros adultos de hoy. “Sólo se escuchaba en la radio la voz del narrador “Jesús le dijo a Pedro, antes de que el gallo cante dos veces, tú me negarás tres veces”.
Me veo pegada al aparato.
Era una niña de ojos grandes con el cabello rizo. Las narraciones que transmitían cada año durante la Semana Santa sobre la pasión y muerte de Cristo me fascinaban. Las escuchaba como las historias de Kalimán o las radionovelas, pero con mayor reverencia.
El ambiente influía. Mi mamá insistía en mantener normas.
Debíamos guardar silencio y no se podía pelear. Toda la semana era un misterio.
Las calles estaban desiertas y la gente bajaba la voz, siempre en el segundo intento, para llamar a alguien. Así le pasaba cada año a doña Victoria, una vecina muy querida, recuerdo que tronaba “Sonia, ven acá” y después, “Ay, Dios mío, esta muchacha hace que uno se ponga a vocear, verdad que es Semana Santa.” Había un gran recogimiento pero los días silenciosos eran el jueves y el viernes santos.
Me paraba en la galería de la casa y sólo la naturaleza parecía gritar. El sol taladraba los árboles seibanos que todavía cubrían, sin zonas peladas, la cordillera que rodea el pueblo.
Había pinceladas de color como las trinitarias de doña Zaida, moradas, rojas y naranja, que dejaban caer florecitas por efecto de una brisa suave.
Todo esto bajo un cielo azul mar. Mucha tentación, pienso ahora, para que la gente continuara pasando el asueto en las casas.
El jueves comprábamos los ingredientes de las habichuelas con dulce y el viernes, que los adultos iniciaban con un baño “mudo” en el río Soco, mi mamá las preparaba en un fogón con leña hecho en el patio de la casa, pese a que teníamos estufa y cocina.
Recuerdo a mi papá afanado llevando todo lo que requería la comida, un verdadero banquete que sólo excluía la carne.
Aún no entiendo cómo podía obedecer a una penitencia.
Durante 13 años ésa fue la rutina de Semana Santa. Varió cuando el miércoles Santo de 1979 rompimos la tradición y viajamos hasta Moca para enterrar a mi abuela paterna.
En la carretera descubrí que miles de dominicanos se iban a vacacionar en esos días en los que yo creía que todo era recogimiento. Al año siguiente, por primera vez, mi mamá nos dio permiso para ir a la playa un Viernes Santo. Nos advirtió que no debíamos comer carne.
Regresamos en la noche y, cuando vi la olla de habichuelas con dulce en la cocina, grité :”¡Ay Dios mío, verdad que hoy es Viernes Santo!” Habíamos comido muchísima carne y, cuando lo supo, mi mamá se puso furiosa. Pero, pese a sus amenazas de maldición divina, ese día empezó a morir la tradición.”
CUANTOS RECUERDOS. DE VERDAD AL LEER ESTE ESCRITO ME TRASLADE A TODA ESA HISTORIA, QUE HAS NARRADO. RECUERDO QUE SI COMIMOS CARNE, PERO FUE PORQUE SE NOS OLVIDO QUE ERA VIERNES SANTO, Y ALLA EN LA PLAYA, NOS PARAMOS A COMPRAR FRITURA, LO CUAL NOS HIZO ROMPER LA TRADICION. PERO ALGO QUE NO OLVIDO, QUE CUANDO MI MAMA SE ENTERO DE QUE COMIMOS CARNE, NOS DIJO. QUE SU MAMA DE SEGURO SE MOVIO EN LA TUMBA POR NOSOTROS HACER ESO.
Desde mi exilio voluntario anoro mas esos tiempos, aqui si no se siente para nada lo que es semana santa, los ninos tienen vacaciones una semana antes el llamado “spring break” para mi fue muy dificil adaptarme a que el domingo de resurrecion la costumbre es salir a recoger huevos y todo lo que ves es alegorico a un conejo, no tengo nada en contra de los conejos pero….. Recuerdo que ese dia como expresas amanecia una calladita, los oficios se hacian el dia anterior, pues hasta respirar creo ofendia a nuestro senor Jesucristo…..Luego las cosas si cambiaron, todo era playa, alcohol y juerga, ahora se suman las muertes, cada nuevo ano es mirar la tv aqui para enterarnos de cuantos muertos dejo la semana santa en nuestra querida isla…..
A mi tambien me llegan a mi mente hermosos recuerdos de esas semana santa en aquellos tiempos, que comparandolos con los de hoy son realmente muy distintos, ”mi mama decia que no hablaba en voz muy alta, y que el viernes santo nos levantaramos muy temprano y si queriamos que nos creciera mucho el cabello para ese dia nos cortabamos las puntas para que asi crecieran mucho. Bueno cuantas cosas mas que vienen a mi mente, hoy dia vivo en otro pais en donde no se asemeja ni un poquito a las celebraciones de las semana santa de mi hermozo pais Republica Dominicana
A mi tambien llegan a mi mente hermosos recuerdos de esas semana santa en aquellos tiempos, que comparandolos con los de hoy son realmente muy distintos, ”mi mama decia que no hablaba en voz muy alta, y que el viernes santo nos levantaramos muy temprano y si queriamos que nos creciera mucho el cabello para ese dia nos cortabamos las puntas para que asi crecieran mucho. Bueno cuantas cosas mas que vienen a mi mente, hoy dia vivo en otro pais en donde no se asemeja ni un poquito a las celebraciones de las semana santa de mi hermozo pais Republica Dominicana
Querida amiga, tu nos hace vivir los gratos momentos de nuesta niñez, recuerdo que no podiamos pelar porque nos quedamos pegados y no podiamos cortar ramas de los árboles porque sangraban.
y la lectura de las 7 palabras entre la que estaba la negación de Pedro
de vez en cuando tomo el periodico, observo el recuadro de cosas de duendes, hoy decidí entrar a tu columna y de seguro que cuando tu escuchaba la naturaleza gritar desde el balcon de tu casa, de seguro que en el coro acompañaba el Zumbido del hoy gigante pino que habita en el portal.
A partir de hoy cada vez que pueda leere tu columna, pues resulta bien refrescante, asi aprovecharé y leere todas esas interesantisimas colaboraciones.
7/03/10
Vivía en un campo de bonao, y venían a mi casa muchos familiares de la capital, mi madre preparaba todo lo que iba a necesitar en esos días principalmente para el viernes santo, igual que lo que dice Alicia, era un banquete lo que se preparaba para la comida del viernes santo, mi mamà hasta el sazón que usaba lo majaba el jueves, había también que limpiar todo porque no se podía ni barrer el patio ni la casa, todo era tan solemne que nosotros aún siendo niños reprimíamos cualquier intento de pelea, bulla o juego de mano, es una pena que hayamos cambiado tanto y que hoy día este tiempo se convierta en parrandas y bebederas sin tener presente el sacrificio de nuestro señor Jesùs por nosotros.
ALICIA, HACE MUCHO NO LEIA TU BLOG, ME HAS HECHO LLORAR RECORDANDO TANTAS COSAS HERMOSAS QUE VIVI EN MI INFANCIA,EN HATO MAYOR, PIENSO EN MI ABUELITA QUE MARTIO HACIA OTRA DIMENCION HACE YA MUCHOS AÑOS PERO EL RECUERDO QUEDA EN EL CORAZON, YO LOS CONSIDERO HERMOSOS PRINCIPALMENTE EL VIERNES SANTO SE TENIA QUE CORTAR UN RAMO DE PIÑON PERO LA QUE LO CORTABA TENIA QUE SER VIRGEN(SIEMPRE ERA MI TIA GERMANIA QUE TENIA NOVIO) PERO EN FIN ESA ERA LA TRADICION. HOY PIENSO QUE LO IMPORTANTE DE TODO ESTO ES EL RESPETO QUE LE DEBEMOS TENER A NUESTRO JESUS A PESAR DEL CAMBIO.
Hola, Alicia. Sacando cuentas creo que tienes o vas a tener 44 años, yo tengo 34, pero tambien recuerdo, aunque era un niño, como era la semana santa en los 80. Todos los canales transmitian peliculas biblicas: Moises y los 10 mandamientos, El arca de Noe, Sodoma y Gomorra, etc…; y una no biblica pero que no faltaba: Una mujer llamada Moises. Un silencio que inquietaba. Mis padres amanecian mudos los viernes santos. Todo era recogimiento.
Hoy en dia la semana santa es piscinas en las calles, mucho romo y bulla. Por como van las cosas creo que a esa tradicion de semana santa le queda muy poco. Nosotros, los de ahora, no somos como los de antes; tampoco los tiempos son iguales. Que pena!!!
Hola Alicia, usted no me conoce soy del seybo y amiga de su hermana libertad y jenry Estevez le escribo para felicitarla por su interesante blog lo cual nos proyecta aquellos recuerdos que son los que nos hacen ser grandes cuando recordamos nuestras raices y nos sentimos orgullosos de donde venimos y estamos felices de recordar aquellos lugares donde estuvimos un gran recuerdo.
felicidades¡ he escuchado mucho de usted y me parece una mujer muy inteligente e interesante de conocer.
saludos,
Evelyn.